26 / 03 / 2026
Constanza Castillo Gamboa, egresada de la Escuela de Ciencia Política de la Universidad Diego Portales, asumió como Subsecretaria General de la Presidencia. Ha desarrollado su carrera profesional en el ámbito legislativo, en un centro de estudios y en la misma SEGPRES.
“Mi historia con la SEGPRES parte bien temprano, desde mi práctica profesional. Fue ahí donde por primera vez pude ver cómo se articula realmente la relación entre el Ejecutivo y el Legislativo, más allá de la teoría. Con el tiempo fui asumiendo distintos roles dentro del Ministerio, siempre vinculados a la coordinación política. Entonces, mi llegada como subsecretaria tiene algo de continuidad, pero también representa un nuevo desafío: poder aportar desde un rol más estratégico, apoyando la conducción legislativa del gobierno en un contexto que es especialmente exigente”, relata Castillo.
Su paso por Ciencia Política UDP fue una etapa “muy importante”, señala. “La UDP es una escuela que te desafía a pensar, a cuestionar y a argumentar con rigor, y eso marca mucho. Pero además de lo académico, fue un espacio donde empecé a entender la política como algo vivo, no solo como teoría, sino como una herramienta real para generar cambios y aportar a la sociedad”, valora.
“Diría que hay tres cosas que me entregó la UDP y que han sido fundamentales en mi carrera: primero, la capacidad de analizar contextos complejos, que en política es algo del día a día. Segundo, la rigurosidad técnica, especialmente cuando se trata de políticas públicas y de evaluar decisiones. Y tercero, la capacidad de argumentar y dialogar, que es clave en cualquier espacio de negociación. En el trabajo legislativo, todo eso se vuelve muy concreto: entender los tiempos políticos, los actores, las tensiones, y las consecuencias de cada decisión”, enfatiza.
Para Castillo los principales desafíos a enfrentar en este nuevo cargo serán “fortalecer la relación con el Congreso, en un escenario donde el diálogo y la capacidad de llegar a acuerdos son fundamentales; avanzar en la agenda legislativa del gobierno, asegurando procesos que sean no solo eficientes, sino también sólidos desde el punto de vista técnico; y por último, que a veces es menos visible pero igual de importante, es la coordinación política dentro del propio Ejecutivo, logrando alinear prioridades y tiempos entre los distintos ministerios”.
“Hoy la política exige algo bien complejo: tener convicciones claras, pero al mismo tiempo la capacidad de construir acuerdos. Ese equilibrio es clave”, destaca.
“A las y los nuevos estudiantes que quisieran seguir una trayectoria como la mía les diría que se involucren desde temprano, las prácticas, las pasantías o cualquier experiencia en el sector público hacen una diferencia enorme; que traten de tener una mirada amplia, la política no es solo teoría: es gestión, es trabajo en equipo, es negociación, es entender a otros; que no pierdan el sentido de propósito, trabajar en lo público tiene un impacto real en la vida de las personas, y eso implica una responsabilidad grande; y que no le tengan miedo a los desafíos. Muchas veces uno aprende justamente en los contextos más exigentes”, concluye.